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miércoles, 1 de julio de 2015

El proceso de los templarios: ejemplo del empleo de la homosexualidad como arma política.


Ilustración de un manuscrito medieval en el
que se acusa a los templarios de sodomía.
A comienzos del siglo XIV tuvo lugar uno de los juicios más famosos y escandalosos de la Edad Media. Todos los miembros de una prestigiosa orden militar internacional, la Orden de los Templarios, fueron acusados por la monarquía francesa de los delitos que más asustaban a la sociedad europea de la época: apostasía, idolatría y sodomía. Como es bien conocido, el resultado final del proceso fue la disolución de la Orden por el papa Clemente V en el transcurso del concilio de Vienne en 1312. El propio maestre de la Orden, Jacques de Molay, terminó siendo quemado en la hoguera en 1314.
Desde fines del siglo XIX la mayor parte de la historiografía se decanta por considerar que los templarios eran claramente inocentes de los cargos que se les imputaban.
Esto fue lo que pasó.
Las constantes luchas entre cristianos y musulmanes en Tierra Santa durante los siglos XII y XIII trajeron como consecuencia la pérdida sucesiva de los territorios cristianos y posesiones templarias en este lugar. La pérdida del último baluarte cristiano en Tierra Santa, San Juan de Acre, a manos de los musulmanes supuso el comienzo del fin de las órdenes religioso-militares. El Gran Maestre del Temple pasó a residir, por un tiempo, en la vecina isla de Chipre, para trasladarse más adelante a Francia.
La importancia económica de la orden, así como de su estratégica red de castillos, provocó que el rey de Francia acusase a la Orden de herejía, idolatría, sodomía entre otros abusos ignominiosos, y vio en ella una posible fuente económica que lo sostuviera en el trono. Así mismo, si anulaba el poder militar de la Orden creía que así vería reforzado el propio poder real.

En octubre de 1307 actuó por sorpresa haciendo encarcelar 138 caballeros y exigiendo al propio Papa Clemente V, al cual le había hecho trasladar la corte a Aviñón, que actuase contra la orden. A finales del mes de octubre envió cartas al rey de la Corona de Aragón, Jaime II, incitando a que actuase contra los templarios en su territorio. Al principio el monarca se opuso, pero a medida que se iban conociendo las confidencias de culpabilidad arrancadas a los templarios franceses mediante torturas, tuvo que ceder ante la presión de un nuevo poder que se había creado dentro de la misma iglesia: la Inquisición.

martes, 15 de julio de 2014

La Papisa Juana.

La Papisa Juana alumbrando.
No es un caso de ho-mosexualidad pero cuanto menos, es curioso. No olvi-dar nunca que se trata de una leyenda. No hay datos históricos que la  confirmen.

La leyenda de la Papi-sa Juana trata acerca de una mujer que habría ejercido el papado católico ocultando su verdadero sexo. El pontifica-do de la papisa se suele situar entre 855 y 857, es decir, el que, según la lista oficial de papas, correspon-dió a Benedicto III. Otras versiones afirman que el propio Benedicto III fue la mujer disfrazada y otras dicen que el periodo fue entre 872 y 882, es decir, el del papa Juan VIII.
En síntesis, los relatos sobre la papisa sostienen que Juana, nacida en el 822 en Ingelheim am Rhein, cerca de Maguncia, era hija de un monje. Según algunos cronistas tardíos, su padre, Gerbert, formaba parte de los predicadores llegados del país de los anglos para difundir el Evangelio entre los sajones. La pequeña Juana creció inmersa en ese ambiente de religiosidad y erudición, y tuvo la oportunidad de poder estudiar, lo cual estaba vedado a las mujeres de la época. Puesto que sólo la carrera eclesiástica permitía continuar unos estudios sólidos, Juana entró en la religión como copista bajo el nombre masculino de Johannes Anglicus (Juan el Inglés). Según Martín el Polaco (cronista dominico del siglo XII), la suplantación de sexo se debió al deseo de la muchacha de seguir a un amante estudiante. (Como en Yentle)
En su nueva situación, Juana pudo viajar con frecuencia de monasterio en monasterio y relacionarse con grandes personajes de la época.
Juana se trasladó a Roma en 848, y allí obtuvo un puesto docente. Siempre disimulando hábilmente su identidad, fue bien recibida en los medios eclesiásticos, en particular en la Curia. A causa de su reputación de erudita, fue presentada al papa León IV y enseguida se convirtió en su secretaria para los asuntos internacionales. En julio de 855, tras la muerte del papa, Juana se hizo elegir su sucesora con el nombre de Benedicto III o Juan VIII. Dos años después, la papisa, que disimulaba un embarazo fruto de su unión carnal con el embajador Lamberto de Sajonia, comenzó a sufrir las contracciones del parto en medio de una procesión y dio a luz en público. Según Jean de Mailly (cronista dominico del siglo XII), Juana fue lapidada por el gentío enfurecido. Según Martín el Polaco, murió a consecuencia del parto.

Siempre según la leyenda, la suplantación de Juana obligó a la Iglesia a proceder a una verificación ritual de la virilidad de los papas electos. Un eclesiástico estaba encargado de examinar manualmente los atributos sexuales del nuevo pontífice a través de una silla perforada. Acabada la inspección, si todo era correcto, debía exclamar: «Duos habet et bene pendentes» (‘tiene dos y cuelgan bien’)

lunes, 14 de julio de 2014

Liber Gomorrhianus

Liber Gomorrhianus
El Libro de Gomorra (en latín: Liber Gomorrhia-nus) es una obra escrita y publicada por Pedro Damián alrededor de 1051. Este tratado es una feroz crítica a los vicios del clero de la época, dirigido al papa León IX. Es la primera obra cristiana de la Edad Media que condena explícitamente la homosexualidad, y sobre todo, la primera en informar de estas prácticas entre el clero.
En el libro Pedro Damián establece cuatro niveles de gravedad de los comportamientos sodomíticos, que según él y en orden creciente de gravedad serían: 
  • la masturbación en solitario,
  • la masturbación mutua,
  • la cópula entre los muslos
  • y la fornicación anal. 
Recrimina a los superiores la excesiva indulgencia aplicada para castigar estos pecados, en especial los tres primeros. Se opone a la ordenación de aquellos que practiquen la homosexualidad y pide que se expulse de las órdenes religiosas a los sodomitas que ya estén ordenados. También condena la fornicación de los clérigos con muchachas, monjas, prostitutas y con animales. Es especialmente duro y despectivo con los obispos involucrados en prácticas homosexuales con sus subordinados, los sacerdotes sodomitas que usen el sacramento de la confesión para absolverse mutuamente y los clérigos que mantengan relaciones sexuales con chicos adolescentes.

El libro causó un gran revuelo y le granjeó no pocas enemistades a su autor. El papa León IX, que inicialmente elogió la obra, fue convencido de que exageraba. León IX puso en práctica algunas acciones propuestas por el autor aunque suavizadas, penalizando solo a los sacerdotes que contravinieran las normas de forma reiterada y durante un largo periodo de tiempo. La supuesta frialdad del papa impulsó a Damián a escribir una dura carta de protesta.

Sodomía: un término del siglo XI

San Pedro Damián
La sodomía es un término de origen religioso que hace referencia a determinados comportamientos sexuales, históricamente utilizado para describir el acto del sexo anal entre homosexuales y las demás prácticas homosexuales masculinas, si bien también puede usarse para describir el sexo anal heterosexual.
Como herencia de la cultura judeo-cristiana, en varios idiomas occidentales se emplea el gentilicio sodomita para designar a quienes practican diversa clase de prácticas sexuales que se desvían de la normalidad desde la óptica cristia-na, como por ejemplo: homose-xualidad, sexo anal, sadomaso-quismo, etc.
El término sodomía proviene del nombre de la antigua ciudad de Sodoma, la cual según la Biblia fue destruida por Dios por sus muchos pecados. En el habla actual se identifica con la práctica del sexo anal porque los sodomitas pretendieron abusar sexualmente de los mensajeros enviados a rescatar a Lot, cuando la ciudad ya estaba condenada por lo grave de sus múltiples pecados, que en este caso particular de los mensajeros fue más bien una violación de las Leyes de la Hospitalidad, puesto que la violación física ni siquiera se consumó.
La sodomía en la Edad Media y en la Edad Moderna implicaba diversos «actos contra natura», pero principalmente era empleado en el caso del sexo anal.
No será hasta el siglo XI cuando aparezca la palabra «sodomía» en el Liber Gommorrhianus del monje benedictino Petrus Damianus, para el que la palabra incluía todas aquellas actividades sexuales que no servían para la reproducción. Debido a que las palabras para denominar la homosexualidad no aparecieron hasta el siglo XIX, se empleaba el término «sodomita» para denominar a los hombres que tenían relaciones sexuales con otros hombres. Las lesbianas eran ignoradas en gran medida, aunque mujeres que practicasen el sexo anal también caían bajo el epíteto «sodomita».

Hasta el siglo XIII, la sodomía no era castigada en la mayoría de los países europeos; no era más que uno de tantos pecados que aparecían en los textos eclesiásticos. La actitud cambió en el transcurso de las Cruzadas, en las que la propaganda antiislámica identificaba a los musulmanes con sodomitas que violaban a obispos y niños cristianos. Poco después se identificaba la sodomía con la herejía y entre 1250 y 1300 se introdujeron leyes que castigaban con la muerte dicho pecado. Estas leyes se emplearon sobre todo como herramientas políticas, como fue el caso de los templarios o del asesinato de Eduardo II de Inglaterra, o en casos de peligrar la paz social, como en casos de violaciones o pederastia. 

jueves, 10 de julio de 2014

Ricardo ‘Corazón de León’ de cruising en las Cruzadas

El León en invierno, 1968.
Anthony Hopkins interpreta a Ricardo I y
Timothy Dalton interpreta a Felipe Augusto de Francia.
Ricardo I de Inglaterra conocido como Ricardo ‘Co-razón de León’, fue rey de Inglaterra entre 1189 y 1199, siendo el tercer hijo del rey Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquita-nia.
¿Os acordáis del rey amigo de Robin Hood en Ivanhoe?, pues éste. Para los que no estamos muy duchos en historia siempre nos salva una referencia del cine de Holywood.
Se casó con Berengüela de Navarra, hija del Rey de Navarra. Pero no falta quien le relacione con conductas homosexuales.
La homosexualidad de Ricardo comenzó a ser discutida a mediados del siglo XX tras la publicación de The Plantagenets: 1154-1485 (1947) de John H. Harvey. Posteriormente, algunas insinuaciones al respecto en las escenas finales de la célebre película, El león en invierno (1968), contribuyeron a su masiva difusión y aceptación. No obstante, la supuesta homosexualidad de Ricardo 'Corazón de León' ya había sido apuntada en trabajos anteriores. John Gillingham encuentra la primera alusión en History of England (1732) de Paul de Rapin; Jean Flori, por su parte, dice ver otra alusión en Histoire des comtes de Poitou, (1903). Tras el trabajo de John Harvey, la mayoría de los historiadores han aceptado como cierta la homosexualidad de Ricardo y hoy en día hasta la Enciclopedia Británica la recoge. No obstante, esta conclusión no parece estar tan clara como se ha pretendido.
Como era de esperar, tanto John Gillingham, primero, como Jean Flori, después, han tratado esta cuestión en sus respectivos trabajos, pero aunque sus conclusiones difieren, sí que coinciden en negar que Ricardo fuera un homosexual exclusivo.

Pero sí que es verdad que el rey Ricardo no se caracterizó por sus relaciones con el sexo femenino. Según su biógrafo Jean Flori ni siquiera llegó a acostarse con su esposa Berengüela de Navarra. En cambio se le señalan multitud de amantes masculinos: Felipe Augusto de Francia y especialmente los jóvenes trovadores. No sería descartado que Robín Hood estuviera en la lista, aunque si es difícil llegar a conocer su existencia, más lo es señalarlos como amantes.

martes, 8 de julio de 2014

Hermanos de afecto y santos.

Santos Polieucto y Nearco. Icono de Robert Lentz. 1995
Los santos Polieucto de Melitene y Nearco eran soldados romanos que vivieron en la Armenia del siglo III y que eran "hermanos de afecto". Ambos son un ejemplo perfecto de los amantes del mismo sexo en la iglesia primitiva. La festividad de San Polieucto es el 13 de febrero.
El primer relato del martirio de Polieucto, una biografía armenia del siglo IV, afirma que ambos eran "hermanos, no por nacimiento, sino por afecto" y disfrutaban de "la relación más cercana posible, siendo ambos camaradas y compañeros".
Nearco era cristiano, pero Polieucto no lo era. Ambos tenían un fuerte deseo de pasar la eternidad juntos, así que Polieucto se convirtió al cristianismo, la fe de sus  querido Nearco. Con celo de un nuevo converso, Polieucto atacó una procesión pagana. Fue decapitado por este crimen en el año 259 en Melitene, ciudad occidental de Armenia. Poco antes de ser ejecutado, dijo sus últimas palabras a Nearco: "Recuerda nuestro voto secreto." Así Polieucto es conocido como protector de los votos y vengador de las promesas rotas.
El fallecido profesor de historia de la Universidad de Yale, John Boswell, nombra a Polieucto y a Nearco como una de las tres parejas principales de amantes del mismo sexo en la iglesia primitiva. Las otras parejas son Perpetua y Felicidad y Sergio y Baco. La historia de amor de Polieucto y Nearco está contada con gran detalle histórico en el libro: "Uniones del mismo sexo en la Europa premoderna" de Boswell.

lunes, 7 de julio de 2014

Eduardo II y Gaveston: mucho más que amigos.

Eduardo II y su Favorito Piers Gaveston. Marcus Stone. 1872
Piers Gaves-ton era hijo de un soldado de Eduar-do I de Inglaterra. Éste había sido uti-lizado como rehén en dos ocasiones por el monarca francés; en la se-gunda ocasión, lo-gró escapar y huir a Inglaterra con su hijo. Ambos entraron al servicio de la hacienda real, donde el buen hacer de Gaveston hizo que el rey le destacara como ejemplo para su propio hijo, el Príncipe Eduardo, convirtiéndole en compañero del heredero en 1300. El Príncipe Eduardo quedó deslumbrado por Gaveston –un hombre docto en las artes de la guerra y las tácticas militares– que era conocido por su ingenio, educación y don de gentes, y le concedió un sinnúmero de honores y regalos. El Príncipe declaró también que amaba a Gaveston como a un hermano.
Aunque a Eduardo I de Inglaterra le gustaba Gaveston, desaprobaba la relación que se había establecido entre éste y el Príncipe, al considerar que la diferencia de rango era demasiado grande.
El rey descubrió que Piers y el Príncipe habían jurado ser compañeros de armas, protegerse el uno al otro y compartir sus posesiones. Para el rey, esto era impensable.
El Príncipe, decidido a mantener su juramento con Gaveston, decidió ennoblecerle, concediéndole el Condado de Ponthieu, que era propiedad suya.
Esto no agradó al monarca y desterró a Gaveston. Igualmente, obligó a Piers y a Eduardo a jurar que no se verían nunca más sin la autorización real. Gaveston partió entonces hacia Francia, con las bodegas repletas de regalos del príncipe. Pero tan pronto como murió Eduardo I en julio de 1307, el nuevo monarca hizo llamar a Gaveston y le concedió el condado de Cornualles (que estaba destinado a Tomás de Brotherton, otro de los hijos de Eduardo I).
Poco después de ser llamado nuevamente a la corte, Eduardo II concertó el matrimonio de Gaveston con Margarita de Clare, nieta del difunto Eduardo I y hermana del Conde de Gloucester.
La boda de Gaveston marcó el comienzo de una interminable serie de festejos y diversiones.
Cuando Eduardo II partió hacia Francia en 1308 para celebrar sus bodas con Isabel de Francia, que contaba a la sazón con tan sólo 12 años de edad, nombró a Gaveston Regente en su ausencia, horrorizando a los Nobles ingleses. Al nombrar a Gaveston convertía al favorito en un hombre todavía más impopular. El propio Gaveston no hizo ningún movimiento durante su breve regencia de dos semanas.
La conducta de Gaveston durante los festejos de la coronación es especialmente significativa: hizo su aparición vestido en púrpura real, en lugar de la ropa de oro propia de un conde, y pasó la tarde charlando y bromeando con Eduardo (que ignoró completamente a su novia, su hermano y sus tíos en favor de Gaveston), para finalmente saberse que todo el oro y las joyas recibidos por el matrimonio como regalos de boda le habían sido entregados.
Tras el bochornoso espectáculo ofrecido durante la coronación, los nobles obligaron a Eduardo a desterrar a Gaveston; Eduardo, sin embargo, le nombró Lord Teniente de Irlanda, un cargo que implicaba autoridad, honor y dignidad.
Gaveston consiguió hacerse nuevos enemigos rápidamente. Un poderoso grupo de condes exigieron al rey un nuevo destierro de Gaveston. Muy pocos permanecieron junto al monarca, y entre los que lo hicieron había nobles como el conde de Surrey que habían jurado odio eterno al valido.
Finalmente, tras la desastrosa campaña escocesa de 1310-1311, Gaveston fue desterrado una vez más.
Cuando Gaveston regresó a Inglaterra en 1312 se encontró con un ambiente sumamente hostil, en el que Tomás Plantagenet había preparado un ejército para enfrentarse a Gaveston y al rey. El 4 de mayo, Lancaster atacó Newcastle, donde se hallaban el monarca y su valido, huyendo ambos hacia el castillo de Scarborough y dejando tras de sí tesoro y ejército, del que se apropió Lancaster. Eduardo se dirigió hacia el sur para organizar un ejército, dejando a Gaveston en Scarborough. Lancaster envió inmediatamente su ejército contra Gaveston para tratar de aislarle del rey. Temiendo por su vida, Gaveston se rindió y fue capturado y llevado al castillo de Warwick.
El 19 de junio, Gaveston fue llevado a Blacklow Hill, propiedad de Lancaster y asesinado por dos galeses, que le atravesaron con una espada antes de decapitarlo cuando estaba sobre la hierba.
Le sobrevivieron su esposa Margarita y un pequeño bebé, Joan.

Eduardo II, al tener conocimiento de los hechos, reaccionó con furia en un primer momento, que acabaría convirtiéndose en un odio frío y en deseo de destruir a los asesinos de Gaveston. Diez años después, vengó la muerte de Gaveston al conseguir que el conde de Lancaster fuera ejecutado.

viernes, 13 de junio de 2014

Basilio I, el macedonio y Juan: ceremonia de adephopoiesis en la Edad Media.

Grabado que representa la unión de Basilio I y Juan.
Monasterio de Santa Catalina del Sinaí.

En el Conven-to de Santa Catalina del Sinaí se encon-traba una de las pruebas de la exis-tencia del adepho-poiesis que nos cita Boswell. En él se ve al futuro empera-dor Basilio I casán-dose con el joven Juan. Este caso tie-ne una importante novedad, la unión es santificada por un obispo. Sólo en caso de importantes dignatarios ocurría, lo normal era dos personas en sagrado pactando ante dios, unión que después era santificada por un clérigo.
Tras su cautiverio en Bulgaria, el joven Basilio regresó en la más absoluta de las pobrezas. Pronto supo utilizar su relación con distintos hombres influyentes para ir escalando en su situación social. Uno de ellos era Nicolás de San Diomedes, con quien estableció un primer pacto (adelphopiesis) según Boswell
Es en este contexto en el que conoce a una rica viuda de Patrás, llamada Daniela, y entra a formar parte de su entorno. Allí conoce a su hijo, Juan, fueron amantes y todo indica que realizaron una adelphopoiesis, en esta ocasión con la presencia de los clérigos bendiciendo esta unión.
Tras está unión pudo entrar en palacio, donde sedujo al joven emperador Miguel III. Seducido el monarca, Basilio lo asesina y ocupa en solitario su lugar. 

Primer matrimonio homosexual datado en Galicia.

Portada del libro de Carlos Callón:
"Amigos e sodomitas"
Se llamaban Pedro Díaz y Muño Vandilaz y compartían una vivienda colindante a la iglesia de Santa María de Ordes, en el municipio ourensano de Rairiz de Veiga, una pequeña ermita en la que un 16 de abril de 1061, celebraron el primer matrimonio homosexual datado en Galicia y uno de los primeros de Europa.
Este documento histórico, que fue hallado en el Tombo del Monasterio de Celanova y que hoy está depositado en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, es una de las muchas y sorpren-dentes incorporaciones del tra-bajo de investigación "Amigos e sodomitas. A Configuración da homosexualidade na Idade Media" del filólogo y profesor Carlos Callón.

El trabajo que Carlos Callón realiza en este ensayo, en el que “reflexiona sobre la problemática de la homosexualidad masculina y femenina en la Edad Media”, partiendo del corpus lírico del gallego medieval, particularmente de las "cantigas de escarnio e maldicir", y de textos historiográficos y jurídicos. La obra analiza con detalle el nacimiento de los prejuicios homófobos en los siglos XI y XII y su consolidación en la Baja Edad Media y cómo se convierte en un pecado algo que no lo había sido durante los primeros mil años del cristianismo.

jueves, 12 de junio de 2014

Los mártires San Sergio y San Baco

Los mártires Sergio y Baco
El historiador norteamericano John Boswell (1947-1994) fue posiblemente el que más datos sobre el tema pudo desvelar a través de dos de sus libros: 'Cristiandad, tolerancia y homosexualidad' (1980) y 'Las bodas de semejanza' (1994), y en el que con exhaustivos trabajos de investigación aportaba gran cantidad de información sobre la Adelphopoiesis y sus prota-gonistas.
Destacados son los personajes de los 'mártires' Sergio y Baco, dos importantes militares del empera-dor Maximiano que, en el siglo IV, se acogieron a la fe cristiana, siendo martirizados hasta la muerte por ello. En el trabajo de investigación de Boswell, éste indicaba que ambos mantenían una relación homosexual.

A través de numerosos manuscritos se evidencia como San Sergio y San Baco son adorados y señalados como los santos protectores de la homosexualidad, siendo citados e invocados en un buen número de uniones o matrimonios homosexuales.

miércoles, 11 de junio de 2014

John Boswell

John Boswell
John Boswell (1947-1994). Historiador y escritor estadounidense.
Nacido en Boston, dentro de una familia conservadora y militar. Medievalista y filólogo recibió su doctorado de la Universidad de Harvard en 1975, después de lo cual se unió a la facultad de historia de la Universidad de Yale, y se convierte en profesor de tiempo completo en 1982. En 1987, Boswell ayudó a organizar y a fundar el Centro de Estudios Gay y Lésbicos de la Universidad de Yale, el cual es hoy el conocido Research Fund for Lesbian and Gay Studies. Recibió la distinción de Profesor de Historia Whitney Griswold en 1990, mientras era designado para la cátedra de historia por un periodo de dos años en el departamento de historia de la Universidad de Yale.
Boswell recorrió todas las grandes bibliotecas de Europa, incluida la Vaticana, donde encontró muchos de sus manuscritos, en total 80 manuscritos originales de las ceremonias de bodas de carácter homosexual, a las que posteriormente se agregaron otras 60 publicadas en "Las bodas de la semejanza" donde se bendicen y santifican los amores homosexuales. Sus trabajos y estudios sobre historia medieval fueron reconocidos por su organización y métodos.
John Boswell murió de una enfermedad por complicaciones relacionadas con el síndrome del SIDA el 24 de diciembre de 1994, a la edad de 47 años.
John Boswell fue autor del controvertido e importante libro Cristianismo, Tolerancia Social y Homosexualidad (1980), el cual
"ofrecía una interpretación revolucionaria de la tradición occidental, argumentando que la Iglesia Católica no siempre había condenado a los homosexuales a través de la historia, sino tardíamente, al menos a partir del siglo XII, probando alternativamente que no había el mayor interés sobre los homosexuales o los casos de amor entre hombres."

Sin embargo fue conocido primeramente como el autor de Same-Sex Unions in Pre-Modern Europe (New York: Villard, 1994) y traducido al español como Las bodas de la semejanza. Uniones entre personas del mismo sexo en la Europa premoderna libro en el cual argumenta que la adelphopoiesis, era la liturgia que evidenciaba como la actitud de La iglesia cristiana hacia los homosexuales había cambiado con el paso del tiempo, y que los tempranos cristianos  habían, en ocasiones, aceptado las relaciones homosexuales.
Los rituales llamados "uniones del mismo sexo" (traducción propuesta por Boswell) se encuentran en los antiguos libros de oraciones de las iglesias tanto de occidente como de oriente. Son rituales de adelphopoiesis, literalmente del griego "hermanando, hacer hermanos". Boswell, precisó el hecho de que el ritual de adelphopoiesis otorgaba un estado a los involucrados en esta unión espiritual y carnal, argumentando que esto debería de tenerse en cuenta tal y como ocurre con las uniones sexuales similares al matrimonio. Y de aquí la controversia del texto de Boswell con otros autores, quienes prefieren ver en la adelphopoiesis un ritual no sexual, sino de hermanos adoptivos o hermanos de sangre.
Boswell pone como evidencia iconográfica a dos santos, a Sergio y Baco (según documentos en el Monasterio de Santa Catarina en el Monte Sinaí), y dibujos como el que señala sobre el festín en la boda del emperador Basilio con su "compañero", Juan. Boswell ve a Jesús como el que desempeña el papel del 'pronubus' o lo que sería en un sentido moderno, el padrino de bodas.
Boswell hace varias traducciones propias y detalladas de estos ritos en su libro The Marriage of Likeness, y puntualiza que una misa para una boda homosexual ocurrió tan solo hace un par de centurias en la Basílica de San Juan de Letrán, sede catedralicia del Papa como Obispo de Roma.
Boswell en sí mismo fue en toda su vida un hombre devoto y ortodoxo en sus creencias. Sin embargo discrepaba profundamente de la posición de la iglesia en contra del entorno homosexual y de este tipo de relaciones. Por eso hasta cierto grado mucho del trabajo de Boswell y sus investigaciones buscan el cristianismo histórico y esa iglesia en donde la homosexualidad es vista sólo como uno más de los intentos para encontrar un sustrato de reconciliación entre las creencias religiosas y la orientación sexual.
En Revolutions, Universals, and Sexual Categories (1982, revisado), Boswell compara las posiciones construccionista-esencialista a la dicotomía realista-nominalista. Enumera también tres tipos de taxonomía sexual:
  • Todos o la mayoría de los seres humanos son sexualmente polimórficos... accidentes externos como la presión socio-cultural, sanciones legales, creencias religiosas, históricas o personales son circunstancias que determinan la expresión actual de los sentimientos sexuales de cada persona.
  • Dos o más categorías sexuales, usualmente pero no siempre, están basadas en la elección del objeto sexual.
  • Un tipo de respuesta sexual es normal... todas las otras variantes resultan entonces anormal.

martes, 10 de junio de 2014

Adelphopoiesis, la unión entre dos personas del mismo sexo durante la Edad Media

Los santos Sergio y Baco.
Anónimo s. VII. Témpera sobre madera.
Museo estatal del Arte Ruso de Kiev.
Procede del Monasterio de Santa Catalina del Sinaí.
Pese a lo que pudiéramos pensar, la Edad Media no fue un mal momen-to para la homo-sexualidad. Según el historiador John Boswell, la Edad Media fue la Edad de Oro de las rela-ciones homosexua-les. En toda la Edad Media (desde la caída del Imperio romano hasta el descubrimiento de América) murieron menos personas por tener relaciones homosexuales que en la década de 1940 en Europa.
La historia nos revela, incluso, que existe un antiguo rito cristiano que se celebraba asiduamente en sus comienzos y que según muchos investigadores se trataba de una fórmula para celebrar uniones matrimoniales entre homosexuales.

Adelphopoiesis, la unión entre dos personas del mismo sexo durante la Edad Media

Durante la Edad Media se celebró en algunas iglesias cristianas del Mediterráneo oriental una ceremonia conocida como Adelphopoiesis, la cual consistía en la unión de dos personas del mismo sexo (habitualmente hombres) bajo un acto de liturgia religiosa.
El acto en sí era un 'hermanamiento' entre esas dos personas (significado real de la palabra Adelphopoiesis: hacer hermanos) que compartían varias cosas en común (entre ellas su religiosidad y culto al cristianismo), pero que no estaba pensada como una unión matrimonial entre ambos, aunque muchos historiadores como John Boswel la definieron como un auténtico matrimonio con todas sus consecuencias sociales y sexuales.
El filósofo ruso Pável Florenski fue quien, en 1914, citó por primera vez este rito, dando a conocer una costumbre que había pasado desapercibida a lo largo de los siglos y de la que apenas se tenía constancia.

El rito litúrgico de la Adelphopoiesis descrito por Pável Florenski nos muestra que era parecido al rito del matrimonio heterosexual. Los contrayentes se colocan delante de la cruz y de las escrituras. El mayor de ellos, a la derecha y el menor a la izquierda. Después los dos son atados suavemente por un cinturón y unen sus manos, mientras que con las manos libres sujetan una vela encendida. Todos los invitados rezan diferentes plegarias, entre ellas el Padre Nuestro. Luego cantan, se reparten besos y terminan con una bella oración de acción de gracias.
Varios son los casos documentados de parejas de contrayentes de bodas de semejanza que compartieron sus vidas, y muchos de ellos fueron enterrados juntos y en cuyas lápidas habían inscripciones de amor eterno.
Una de estas parejas son los mártires San Sergio y San Baco