viernes, 3 de julio de 2015

Jaime de Aragón (1296-1334). Homosexual y cristiano.

Jaime II de Aragón, padre del infante
Jaime de Aragón.
Retrato pintado por Manuel Aguirre y Monsalbe.
Uno de los primeros homosexuales conocidos en los reinos cristianos fue el infante Jaime de Aragón, primogénito de Jaime II de Aragón.
Desde niño estaba previsto su matrimonio con Leonor de Castilla, hermana del rey Alfonso XI de Castilla. Sin embargo, en 1319, Jaime le comunicó a su padre que renunciaba a la corona, a casarse y que se dedicaba a la vida religiosa. Tras muchas discusiones, consiguieron convencerlo y se casó en Gandesa el 18 de octubre de 1319 con Leonor. Sin embargo, en cuanto terminó la ceremonia, Jaime renunció a la corona en las Cortes generales de Aragón convocadas en Tarragona a favor de su hermano Alfonso IV de Aragón y el 23 de diciembre de ese mismo año ingresó en el monasterio de frailes menores. La historia no le perdona su decisión y lo retrata como libertino irresponsable, deshonesto y de viles y bajos pensamientos.

Numerosos historiadores han hecho hincapié en las supuestas debilidades mentales del infante Jaime, así como de sus cambios de humor, su depravación, su homosexualidad, cualidades todas unidas a una extrema religiosidad y deseos temporales de volver a ocupar el puesto que le correspondía como heredero de la corona a la que renunció por el deseo de ingresar en un monasterio. Es evidente, pues, que poseía una personalidad excesivamente compleja.

miércoles, 1 de julio de 2015

El proceso de los templarios: ejemplo del empleo de la homosexualidad como arma política.


Ilustración de un manuscrito medieval en el
que se acusa a los templarios de sodomía.
A comienzos del siglo XIV tuvo lugar uno de los juicios más famosos y escandalosos de la Edad Media. Todos los miembros de una prestigiosa orden militar internacional, la Orden de los Templarios, fueron acusados por la monarquía francesa de los delitos que más asustaban a la sociedad europea de la época: apostasía, idolatría y sodomía. Como es bien conocido, el resultado final del proceso fue la disolución de la Orden por el papa Clemente V en el transcurso del concilio de Vienne en 1312. El propio maestre de la Orden, Jacques de Molay, terminó siendo quemado en la hoguera en 1314.
Desde fines del siglo XIX la mayor parte de la historiografía se decanta por considerar que los templarios eran claramente inocentes de los cargos que se les imputaban.
Esto fue lo que pasó.
Las constantes luchas entre cristianos y musulmanes en Tierra Santa durante los siglos XII y XIII trajeron como consecuencia la pérdida sucesiva de los territorios cristianos y posesiones templarias en este lugar. La pérdida del último baluarte cristiano en Tierra Santa, San Juan de Acre, a manos de los musulmanes supuso el comienzo del fin de las órdenes religioso-militares. El Gran Maestre del Temple pasó a residir, por un tiempo, en la vecina isla de Chipre, para trasladarse más adelante a Francia.
La importancia económica de la orden, así como de su estratégica red de castillos, provocó que el rey de Francia acusase a la Orden de herejía, idolatría, sodomía entre otros abusos ignominiosos, y vio en ella una posible fuente económica que lo sostuviera en el trono. Así mismo, si anulaba el poder militar de la Orden creía que así vería reforzado el propio poder real.

En octubre de 1307 actuó por sorpresa haciendo encarcelar 138 caballeros y exigiendo al propio Papa Clemente V, al cual le había hecho trasladar la corte a Aviñón, que actuase contra la orden. A finales del mes de octubre envió cartas al rey de la Corona de Aragón, Jaime II, incitando a que actuase contra los templarios en su territorio. Al principio el monarca se opuso, pero a medida que se iban conociendo las confidencias de culpabilidad arrancadas a los templarios franceses mediante torturas, tuvo que ceder ante la presión de un nuevo poder que se había creado dentro de la misma iglesia: la Inquisición.

lunes, 29 de junio de 2015

EE.UU. legaliza el matrimonio homosexual.

El Supremo de Estados Unidos ha dictaminado que el matrimonio homosexual está protegido por la Constitución. El fallo, de cinco jueces a favor y cuatro en contra, termina con las prohibiciones a estas uniones en todo el país. De esta manera y desde el pasado viernes 26 de junio de 2015, el matrimonio homosexual es un derecho constitucional en Estados Unidos, obligando a los trece estados del país que aún lo prohibían a permitir que las personas del mismo sexo puedan unirse legalmente. La decisión de los nueve jueces que conforman el Alto Tribunal se dirimió por cinco votos a favor de la legalización y cuatro en contra.
El fallo no entrará en vigor de inmediato, porque la Corte, máxima instancia judicial del país, otorga al demandante que ha perdido el caso aproximadamente tres semanas para solicitar una reconsideración.
La decisión judicial aludía a los estados de Kentucky, Michigan, Ohio y Tennessee, donde se define el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. Esos estados no han permitido que las parejas del mismo sexo se casen dentro de sus fronteras y también se han negado a reconocer los matrimonios válidos en otros estados del país.
Cientos de personas se han agolpado en las inmediaciones de la Corte Suprema, en el centro de Washington, para celebrar la decisión de los jueces.

Barack Obama no tardó en celebrar la noticia en Twitter. "Es un gran paso hacia la igualdad. Las parejas de gays y lesbianas ahora tienen derecho a casarse, como todos los demás. El amor gana", dijo el presidente estadounidense.

viernes, 26 de junio de 2015

Las Siete Partidas de Alfonso X El Sabio


Una de las páginas de Las Siete Partidas de
Alfonso X El Sabio.
Siglos XIII -XIV
La invasión musulmana en 711 y las preocupaciones de la Reconquista dejaron la homosexualidad fuera de las prioridades de los gobernantes durante unos cuantos siglos. La Iglesia seguía insistiendo en la maldad de este pecado y constan algunas condenas aisladas por parte de las autoridades eclesiales, pero no fue hasta la época de Alfonso X El Sabio (1221-1284) que la homosexualidad se volvió a incluir en un texto legal.
Las Siete Partidas, además de ser un código de una importancia esencial para la España moderna, mencionaba específicamente las calamidades que Dios podía enviar si se permitía la homosexualidad:

“E debese guardar todo ome deste yerro, proque nacen del muchos males, e denuesta, e deffama asi mismo el q[ue] lo faze […] por tales yerros embia nuestro señor Dios sobre la tierra, hambre e pestilencia, e tormentos, e otros males muchos que non podria contar.”

Es en la Partida séptima de esta nueva legislación donde se establece la pena de muerte tanto para el activo como para el pasivo, a menos que este último hubiera sido forzado, o fuera menor de catorce años. Se establecía la misma pena para el bestialismo, estableciendo además que también se debía matar al animal, “para amortiguar la remembranza del hecho”. La ley establecía que cualquiera del pueblo podía denunciar la sodomía ante el juez, que decidía si eran hechos probados.

jueves, 25 de junio de 2015

Historia de la homosexualidad en España. La Edad Media cristiana.


La Reconquista reintrodujo la moral cristiana en la sociedad española, sin embargo, hasta la llegada de los Reyes Católicos hubo una tolerancia relativa, sobre todo entre las clases más pudientes. Paradójicamente, mientras los musulmanes del siglo XII criticaban la afición del clero cristiano por la sodomía, la cultura cristiana consideraba a los musulmanes del sur, como blandos, débiles y degenerados, ejemplificado en el uso de prisioneros cristianos como esclavos sexuales. El ejemplo más conocido era el del mártir San Pelayo, que fue ejecutado por resistirse a los avances de Abderramán III.
El tono, que había sido relativamente liberal hasta el siglo XI, comenzó a cambiar durante el siglo XII. San Raimundo de Peñafort define el término «contra natura» y dice que toda práctica sexual que no está realizada por un hombre y una mujer usando los órganos apropiados «deben ser rechazadas y, si no castigadas, deben ser condenadas severamente como un pecado». Se comienzan a confundir la usura, la herejía, el judaísmo y la sodomía y aparecen entre 1250 y 1300 las primeras leyes que condenan la sodomía a la pena de muerte en casi toda Europa. No existen muchas pruebas de que esas leyes se llegaran a utilizar de forma extensa, pero se emplearon como arma política.
Las únicas evidencias que se conocen corresponden al Reino de Navarra. En 1290 se quemó a un moro en Arguedas por «yacer con otros». En 1345 se quemó a Juce Abolfaςa y Simuel Nahamán, dos judíos de Olite, por cometer el pecado sodomítico. Los presos fueron torturados para obtener las confesiones, acompañados al lugar de la quema por un cortejo de 20 personas, mientras que un músico tocaba el añafil. En 1346 ardió un tal Pascoal de Rojas en Tudela por «herejía con su cuerpo». Finalmente se sabe del caso de un sirviente de 1373 que fue descubierto cometiendo sodomía con otro sirviente.

En el siglo XIII, las SietePartidas de Alfonso X el Sabio aplicaban la pena de muerte a los pecados contra natura. Las Partidas incorporaban elementos del Código de Justiniano, que ya condenaba la homosexualidad.

martes, 23 de junio de 2015

Poesía homoerótica hispanojudía


Copero (miniatrura) de Reza Abbasi.
Siglo XVI o XVII. El copero es una
figura que reúne las temáticas báquica
y homoerótica de la poesía medieval
de al-Ándalus, tanto en la tradición
árabe como en la hebrea.
Dentro del esplendor medieval de la cultura judía se ha descubierto, gracias a los estudios de Jefim Schirmann y Norman Roth, que el homoerotismo y la homosexualidad tuvieron una gran importancia dentro de la sociedad judía de la época. La cultura judía ibérica tuvo su cumbre durante el siglo XI en el reino de Granada, época en la que la homosexualidad se extendió de tal forma entre la aristocracia, que se puede hablar de que era algo habitual. De hecho, en la cultura cristiana y durante siglos XIII al XV y hasta el siglo XVII, se asimilaba el judaísmo con la perversión sexual y la homosexualidad, como testimonia la poesía satírica de la época.
Los judíos en al-Ándalus vivían usualmente en armonía con sus vecinos musulmanes, con los que disfrutaban de una cultura compartida; de modo natural tomaban parte de las fiestas que se alargaban toda la noche, bebiendo vino junto a los hombres musulmanes, disfrutando de las cantantes, los bailarines y coperos que servían el vino. Muchos de ellos amaban tanto a muchachos como a mujeres, y aunque usualmente estaban casados, mantenían relaciones sexuales con jovencitos, lo que no era en absoluto condenado o considerado como una degeneración. No sólo eran abundantes, entre musulmanes y judíos, los placeres homosexuales en todo al-Ándalus, sino que eran estimados como más refinados que los heterosexuales entre los acomodados y cultos; al parecer, han sobrevivido datos que permiten saber que a principio del siglo XII los prostitutos sevillanos cobraban más y tenían una clientela de clase más elevada que sus colegas femeninas, cuya clientela estaba formada por la plebe urbana y especialmente los campesinos que llegaban a la ciudad a hacer sus compras.

La poesía homoerótica hispanojudía tuvo una extensión poco conocida debido a estar escrita en hebreo en su mayoría y a que gran parte está sin traducir. Los autores, que declaran su amor tanto a muchachos como a hombres adultos, eran incluso importantes líderes de la comunidad o rabinos como es el caso de Ibn Gabirol, Samuel ha-Naguid, Moisés Ibn Ezra y Judah ha-Levi.

jueves, 18 de junio de 2015

El collar de la paloma

Sello de España de 1986.
Representa la figura de Ibn Hazm.
El collar de la paloma o Tawq al-hamāma es una obra en prosa del siglo XI escrita en lengua árabe por Ibn Hazm. Se trata de un libro de reflexiones sobre la verdadera esencia del amor intentando descubrir lo que tiene de común e inmutable a través de los siglos y las civilizaciones de influencia neoplatónica, que fue llamado "amor udrí", incluyendo detalles autobiográficos y documentales.
Constituye también una antología poética de tema amoroso, pues está empedrado de composiciones elegantes y refinadas. Se exponen en ella diversos aspectos de la experiencia amorosa, por lo que constituye un testimonio de primera mano de la vivencia del amor en al-Ándalus durante el gobierno de la dinastía omeya.

Fue escrito en Játiva hacia 1023.